Hoy el Apóstol Mario Rivera junto con su esposa la Pastora Luz Rivera y un grupo de ayudas ministeriales, han sido conducidos por la mano de Dios para que el conocimiento de cómo librar guerra espiritual, pueda llegar al pueblo de Dios alrededor del mundo y que aquella ignorancia con la que la Iglesia pudo haber sido esclavizada, desaparezca de su corazón y sea capacitada con sana doctrina, pero también que puedan conocer la forma de batallar en contra de las tinieblas o la falsa luz que a muchos lugares está llegando actualmente movida por Satanás y todo su séquito de servidores, tanto en las esferas celestes como en el mundo natural.
